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Panorama general: Uso fuentes en la cobertura de la pandemia en Chile

 

En términos generales, el uso de fuentes que hicieron los medios periodísticos más importantes en Chile en sus publicaciones sobre COVID-19 en redes sociales fue limitado. Del total de los posteos publicados durante 2020, sólo un 35.1% de ellos incluyeron la voz de alguna fuente.

 

El mayor uso de fuentes se produjo durante el primer semestre de 2020, específicamente entre marzo y junio que marcaron el peak de contagios de la primera ola de la pandemia en el país. Este resultado va de la mano con la presencia de una mayor cobertura dada al COVID-19 por parte de los medios de comunicación.

Relevancia de fuentes políticas

El tipo de fuente más utilizada por los medios nacionales chilenos para narrar la pandemia a través de sus redes sociales fueron las fuentes políticas (ver Figura 6). Más específicamente, seis de cada diez fuentes usadas por los medios nacionales en sus cuentas de RR.SS. fueron personajes políticos, organizaciones del Estado y de la administración pública, y autoridades sanitarias del país.

En segundo lugar, se ubicaron las fuentes de salud, seguidas más lejanamente por las fuentes ciudadanas, académico-científicas, y económicas. Menos importantes fueron las voces de la sociedad civil, policiales, celebridades, y en especial las fuentes de medios, deportivas, y legales.

Según consigna el estudio general ANID-COVID en que se enmarca este informe, además de la prominencia interna que los medios nacionales dieron a las fuentes políticas en la cobertura de la pandemia durante 2020, Chile lidera en la relevancia dada a este tipo de voces por parte del periodismo y los medios, siendo esta significativamente mayor que la importancia dada a las fuentes políticas por otros países latinoamericanos como Brasil o México, y en especial, por democracias avanzadas como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania o España.

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Evolución en la jerarquía de fuentes durante 2020

 

Para investigar cambios en el tiempo, así como diferencias en la trayectoria del uso de fuentes en plataformas y medios específicos se realizaron diferentes análisis longitudinales, añadiendo un efecto lineal y cuadrático del tiempo, y ajustando el modelo a predictores determinados. Cada modelo consistió en publicaciones en puntos de tiempo específicos, anidadas en las cuentas de redes sociales de los distintos medios de comunicación analizados.

 

La figura 7 ilustra la tendencia de las fuentes utilizadas por los medios nacionales a lo largo del tiempo. Cada barra corresponde a dos semanas y representa uno de los cinco tipos más frecuentes de fuentes en la cobertura de noticias COVID-19. La línea negra traza la evolución del total de muertes por el virus, mientras que la línea azul representa nuevos casos a lo largo del tiempo, que dibujan de buena manera la crisis de la primera ola y posterior estabilización.

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Los datos revelaron múltiples direcciones en la trayectoria de la presencia de diferentes tipos de fuentes, mostrando incrementos y reducciones en su presencia, así como aceleraciones y desaceleraciones en su crecimiento

Aunque las fuentes políticas y de salud siempre ocuparon el primer y segundo lugar, respectivamente, la jerarquía de las fuentes más importantes que se usaron para narrar la crisis sanitaria no fue la misma durante todo el año, y su variación dependió de los hitos que marcaron la historia del país. (ver Figura 7).

Por ejemplo, mientras que las fuentes ciudadanas ocuparon el tercer lugar de importancia entre enero y mayo, y también en diciembre, estas descendieron al quinto lugar entre junio y noviembre. Una explicación lógica de dicho descenso podría tener relación con la desaparición de la agenda de testimonios que relataban los esfuerzos de ollas comunes y complicaciones sanitarias que disminuyeron entre junio y noviembre. En diciembre, las fuentes ciudadanas vuelven a tener peso en torno a tópicos como vacaciones y las “no muy célebres” fiestas clandestinas en el litoral central.

Las fuentes académico-científicas, en tanto, fueron ganando lugar en la agenda de los medios a medida que la pandemia avanzaba. Mientras que entre enero y marzo ocupaban el quinto lugar de importancia, en abril y mayo ascendieron al cuarto lugar y entre junio y octubre fueron las fuentes más citadas después de política y salud. Fue solo durante los dos últimos meses de 2020 que las fuentes académico-científicas perdieron fuerza en su presencia mediática, volviendo a los valores encontrados a comienzos del año.

Más irregular fue la presencia de las fuentes económicas, oscilando entre la quinta y la tercera posición a lo largo del año. En la mayoría de los análisis, noviembre fue el mes en que este tipo de fuentes marcó mayor relevancia, lo cual parece estar relacionado con la aprobación en la Cámara de Diputados del segundo retiro del 10%, así como con el innegable recuento negativo de los efectos económicos de la pandemia en Chile a final del año.

La relevancia que tuvieron las fuentes más secundarias en la narración de la pandemia también cambió a lo largo del tiempo. La Tabla 6 muestra la presencia relativa de los principales tipos de fuentes a lo largo de la pandemia (en porcentajes). En general, a lo largo del año prevalecen patrones similares, pero existen algunas variaciones significativas a medida que esta evoluciona. Por ejemplo, mientras que las fuentes deportivas y policiales registraron en octubre la cifra más baja en cuanto a su presencia en la cobertura de la pandemia, fue en marzo que estas obtuvieron su mayor presencia en la información entregada al público sobre la crisis sanitaria. Una vez que alcanzan su peak en marzo, la presencia de las fuentes policiales y de seguridad se mantiene estable hasta julio, coincidiendo con los meses de cuarentenas y mayores restricciones de movilidad de la población. Las fuentes deportivas, en cambio, solo vuelven a remontar su presencia en septiembre, de la mano con la reanudación de la actividad profesional del sector.

En tanto, las fuentes de medios, celebridades, de la sociedad civil y legales tuvieron cada una, comportamientos diferentes entre sí, sin mostrar un patrón claro.

 

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